(in)madurez

He de confesar que tengo algo -quizá un poco implícito-, que he convertido casi en una consigna de vida. "No puedo ser inmaduro. No me permito siquiera mostrarme como tal." Hasta cierto punto, a lo largo de mi vida he sentido -casi como una obligación- parecer incluso más maduro de lo que podría ser; quizá por obtener aprobación, quizá porque no soporto la idea de darme por menos ante los otros. Incluso 40 días después de que me hayan restregado mi "falta de madurez" en mi cara, me sigue doliendo... no porque me importen demasiado las circunstancias en que se dio, sino porque aún siento mi orgullo herido, y el orgullo no cicatriza tan rápido como una cortada en el pulgar.
Pero vamos, pensándolo bien... ¿qué es ser maduro?
¿La madurez implica amoldarse a los rígidos requerimientos de una sociedad que nos dice cómo debemos ser, excluyendo por supuesto cualquier otro comportamiento que se salga del esquema? ¿Implica convertirse en una clase de persona que puede resultar despreciable para uno mismo, pero que encaja con el resto y es socialmente aceptada y aplaudida? ¿Implica ser como se debe, inclusive en detrimento de quien uno realmente es y quiere ser?
Y me pongo a pensar: ¿cuántas veces he querido hacer tantas cosas, y me he tragado las ganas solo porque "se vería mal", por vergüenza, porque "qué van a decir de mí"? ¿O cuántas otras veces he hecho lo que he querido, y luego me he sentido como un perro, me he culpado, he sufrido sin razón alguna?
Y si -tal como parece- eso es la madurez, ¿realmente quiero ser maduro...
...o quiero simplemente ser?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Prácticamente sin pedir permiso y teniendo como excusa que vi la puerta abierta, no pude evitar meter la cabeza.
Cuando yo estaba pequeño, veía a los adultos como personas completas. Y creía que el Mau de 5 años iba a ser una versión 6.0 cuando estuviera grande. Que la madurez era una bienvenida que nos daba la vida como se pasa por la puerta de una aduana o una frontera.
Vos decís que te echaron en cara tu falta de madurez. A mí me la siguen echando todos los días. Y eso que no ando hurgando en sitios o colectivos de gente cuyos parámetros no solo me enclaustrarían en la inmadurez permanente, sino que posiblemente buscarían quemarme o crucificarme por ir contra las reglas de etiqueta de "su medurez". Si visitara esos lugares, el fan club sería infinito.
Y por que? porque como vos concluìs, la madurez es relativa a tu vida, a tus prioridades, a tu estilo de vida, a lo que es importante para vos. A tu alma.
Nadie nos podría afirmar que quienes nos digan inmaduros podrían probar ante otros jueces que ellos no lo sean.
El éxito y la vergûenza no deberían ser termómetros sociales sino personales, eso sí, siempre y cuando seamos puros, o lo que es frecuentemente igual, socialmente inmaduros.
Te dejo un abrazo y me encanta tu página. Como vos, es original y muy sincera.
Mau

Anónimo dijo...

TQm XQ SOS INMADURO!!!