Una mano es más que la terminación de la extremidad superior. Es más que cinco dedos pegados a una palma. Es más que 27 huesos (14 falanges, 8 carpianos, 5 metacarpianos), músculos flexores y extensores, uñas, nervios y sistema de irrigación sanguínea (espacio patrocinado x Encarta, gracias!).
Una mano es mucho más que eso.
Una mano es un instrumento para hacer bien, para llevar alivio, o bien un arma con la que se puede desde matar una simple mosca hasta provocar verdaderos perjuicios (seamos honestos, matar una mosca casi siempre es hacerle un favor a la humanidad!)
Una mano es una señal; un gesto, o más de uno. Es una caricia, o una bofetada.
Una mano es un juguete: se puede jugar a hacer sombras con las manos, o simplemente jugar de manos –aunque digan que “los juegos de manos son de villanos”–… hasta juguete sexual, ¿por qué no? Pero juguete al fin.
Una mano es la satisfactoria sensación de poder hacer todo y ser útil, o la posibilidad de descubrir todo lo que se puede lograr con el resto del cuerpo a falta de ella.
Una mano es un soporte, una invitación a seguir adelante, o un obstáculo que impide el paso.
Una mano es el vacío, o lo es todo.
Una mano
21.6.06 |
lo dijo
mosco
a las
12:32 p. m.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario