Todo cambia, nada es

Simplemente quería escribir algo antes de que se acabara el mes... pero bueno, ya que vine voy a quedarme un poco más. Porque (casi) todos los días dan algo de qué hablar, solo que cuesta sacar el rato. De hecho, últimamente a mi falta de tiempo se le ha unido una cierta falta de ganas de continuar con el blog; desde hace ya rato he venido sintiendo que el ciclo del moscodecabeza está llegando a su fin, como (casi) todo ciclo, de forma natural. Y qué le vamos a hacer. El cambio es parte de la vida, y no lo digo yo (o sea yo sé que no toy descubriendo el agua tibia). Ya hace como 2500 años Heráclito de Éfeso hablaba de la transformación constante como fundamento de todas las cosas: todo cambia nada es. Y Mercedes Sosa cantaba, al final del calentamiento de la función de hoy, que cambia lo superficial, cambia también lo profundo, cambia todo en este mundo, y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño... cambia todo cambia etc. Pero bueno, no quiero venir a hacer posts musicales, y para más Heráclito está Wiki (no deja de ser un pto de vista interesante). La cosa es que el cambio ha sido como mi leitmotiv del día, y creo que alguna vez ya había escrito un post sobre el cambio (es posible, no toy seguro), pero este es distinto porque nada es igual a otra cosa ni aunque sea un copy-paste. Porque yo no soy la misma persona que escribió eso (si es que lo hice, no sé), ni el mismo que pasó x acá la última vez, ni siquiera el mismo que hace cinco minutos. La vida nos cambia, el tiempo nos cambia, la edad nos cambia; las experiencias nos cambian, lo que hagamos o dejemos de hacer, nos cambia; el contacto con la gente (queramos o no) nos cambia. Incluso usted que lee esto (al que no lo lee ni digo nada xq para qué), usted no es el mismo antes de venir acá que después. Ahora está de cabeza, como yo. Yo mismo que no sé cuánto tiempo más voy a estar de cabeza... Qué le vamos a hacer.

¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?
George Herbert

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me queda regusta a despedida, pero si eso ocurre vuelve pronto.

Saludos.

MIGUEL

Jorge Andrés dijo...

Oh, sí, todo cambia. A veces ciertos cambios son un baldazo frío en un momento inoportuno, y recordamos que estamos propensos a ese continuo dilema: llorar por el cambio, celebrarlo o simplemente dejarse ir por esto nuevo (a veces agradable, a veces no). Pero así hemos sido, somos y seremos: cambiantes. Se trata de una "evolución" ó "contra-evolución".

vantcj1 dijo...

Sin embargo, todos cambiamos y muchos le temen. Dicen que los Asperger y Autistas le tememos más...es curioso pero ya no. Genial la cita de Heráclito y su metáfora del rio en el que el agua no es la misma agua. Un abrazo.