¿Para qué son las vacaciones sino para hacer todo aquello que nuestras obligaciones curriculares nos impiden hacer el resto del tiempo? Cosas tan placenteras como dormir un poquitín más, limpiar y ordenar el cuarto y la vida (x dentro y x fuera), postear más seguido en el blog, o ver a los amigos a los que casi nunca podemos ver...
Hoy, para no perder la costumbre de los martes, fui a Tibás, pero no a dar clases x supuesto (los chiquillos están en vacas igual que yo), sino a pasar un rato bizarro con la pequeña Ju. Hice el mismo recorrido a pie de siempre: La California-Guadalupe-Calle Blancos-Llorente-Tibás, pero hoy el destino era otro: Moravia x La Florida. Pudimos ir en bus, pero más bonito seguir caminando un par de kilómetros más, ¿no?
Primera parada: Caccios Moravia (nuevo para mí que había otro Caccios fuera de la venerable Amargura), donde compartimos alegremente olafos rojos y morados acompañados x el gato verde. Entre principios elementales del comunicador y la verdadJu hizo escabrosas confesiones, y como yo no tenía nada que confesar xq ella ya sabía todo lo que había que saber (y yo no sabía!) me dediqué a contar historias... Los olafos duraron como tres horas y cuando se acercaba la hora de irse nos dio pereza y decidimos alargar la charla... total, no nos vemos muy seguido, y como que aún le faltaba algo al paseo (un buen ride bizarro debe contener un alto grado de incoherencia, comportamientos públicos extracotidianos y sobre todo, mucha risa)
Segunda parada: Jumbo-Perimercados, cruzando la calle. ¡Y ahí sí que le dimos rienda suelta al bizarro que llevamos dentro! Le dimos vueltas como cinco veces a todos los pasillos (excepto al de artículos de limpieza, x lo "rico" que huele no lo logramos), y fue demasiado loco. Un ride con sabor a platanitos (comidos ahí dentro), galletas con crema de chicle, mayonesa ahumada, zepol en crema, bloqueador solar de color, tintes con nombres de comida, productos de cuidado personal Barbie (WTF?) y mermelada en polvo con feo paquete. Un instante de desolación xq pensé que las sopas de paquete habían desaparecido del mundo, una sombrilla entre botellas de vino (entre muchas otras cosas que no estaban en su sitio), y la consiguente alegría al encontrar las sopas en el pasillo 2... x supuesto todo debidamente documentado: yo nunca había tomado fotos en un supermercado, y ya casi cuando íbamos saliendo el guarda llegó a decirnos que "no hiciéramos tomas dentro del local"... demasiado tarde jeje.
Salimos del supermercado como a las 10 y resto, y me di cuenta de que ya no salen buses a Chepe después de las 10... ni modo: taxi a Tibás, carrerita hasta el parque, rápido herediano, otra carrerita x la avenida central. Llegué casi a medianoche, sano y enterito (aunque con un maldito tufo a cigarro en la ropa que no se me quita) y muy contento. Ya hacía falta un buen ride bizarro, digno de Ju y mosco...
de lo bizarro
9.7.08 |
lo dijo
mosco
a las
1:11 a. m.
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2 comentarios:
jaj, cari bizarro en el supermercado? me recordaste aquella canción de "terror en el supermercado..." no me acuerdo creo que de Alaska, jaja
asi que estas soltero y de vacas, que peligro? bueno, al menos ganaremos tus lectores, pq espero que limpies tu vida por dentro y por fuera y yo que lo vea, no?jjaja
Bezos, cari. (pq eres otra vez mi cari o qué?) jajaja
Bueno, primero que todo disiento en lo de las vacaciones. Por lo menos se les busca propósito, las mías ni siquiera han empezado ha calentar y ya tengo que prepararme para eso y la vida seria: el brete. Y en cuanto a lo de las erupciones de espontaniedad, las comprendo muy bien. Igual me pasa.
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