"En algunas ocasiones los papeles me han dictado alguna revelación del ingenio para que la vierta en ellos. Usualmente son reflexiones luminosas, brillantes frases de humor corrosivo, poéticas observaciones de la conducta humana. A veces son frívolos y me recuerdan una anécdota, o se ponen melancólicos por nada y reclaman palabras para herirse y hacer de la escritura una cicatriz ardiente. Pero casi nunca tengo a mano un bolígrafo o un lápiz, ni la paciencia para alimentar de palabras una página, ni los pocitos de serenidad indispensables para coser palabras, frases y párrafos. Puede ocurrir como hoy, que estaba presto a salir y no tenía manos suficientes para atender simultáneamente todas las demandas de mis ritos de partida, y además escribir. Siempre las ideas aparecen en circunstancias absurdas, cuando no tengo otra opción sino escribir en mi cabeza porque estoy viajando de pie en un autobús abarrotado, o sufro los embates de mi colitis galopante en habitaciones llenas de gente, o escucho a los demás y a Dios con atención y sus chácharas interfieren mi dictado. Entonces trato de imprimir en mi memoria el flujo de ideas, la brillante resolución de enigmas y angustias existenciales, la salvación de la humanidad. Repito constantemente la clave para acceder a todo ese conocimiento, la guardo, la acaricio, sé que estará conmigo hasta que pueda hallar el deseado pedazo de papel, una mesa y un lápiz escolar. Pero cuando me declaro listo para dejar constancia de la inmortalidad me paralizo, me quedo sin aliento, sin fuerza para trazar algo distinto a círculos, triángulos, ojitos abiertos, cerrados, inexpresivos, alegres o tristes, ojitos que me miran desde el fondo mismo del papel, como podría ser la última mirada de quienes inevitablemente se nos van."
Es el colmo. Ya ni siquiera soy capaz de expresar mi bloqueo con mis propias palabras.
En todo caso, ya Uriel lo había hecho mejor... no creo que se enoje x tomar prestadas las suyas.
1 comentario:
aH! que bueno es este texto, cari!! Me he sentido super identificado.. Me pasa igual, a veces voy por la calle y se me ocurren cosas para post que voy memorizando deseando llegar a algun sitio donde escribir y cuando me siento en la silla todo lo que me parecía tan oportuno o gracioso ha dejado de parecermelo..
bueno, claro que uriel lo explica mejor, jajaja
Bezos, te echaba de menos.
Publicar un comentario