cuentos sorprendentes de un niño que no creció

¡Hola pequeñuelos! Hoy vengo a contaros algo sorprendente!
(léase con voz de aquellos cuentos grabados españoles viejísimos que escuchaba uno en navidad cuando estaba chiquillo... se acuerdan qué bonito? jojojo...)

Bueno ya me pongo serio y cuento (y ojo que esto NO es una broma de inocentes aunque parezca)
Resulta que hoy terminé de limpiar mi cuarto y ponerlo corrongo... -hey no, esto NO es lo sorprendente! está bien que soy un toke desordenadillo pero tampoco es pa tanto-. Después de revolcar chunches, botar basura y tragar polvo como un condenado toda la mañana (xq
como dicen en el taller, soy increíblemente "chunchero" y siempre ando guardando cuanta carajadita xq para algo puede servir), encontré algunas cositas de mi infancia que mi mamá me guardó durante 20 años y me las dio hace poco para que las guarde yo -ven, tuve a quien salir en lo "conservacionista"-; cobijitas, zapatitos y todo eso... -esto tampoco es lo sorprendente-. Bueno, la cosa es que entre esas cosillas estaba un pantalón gris, que usé en mi primera comunión hace 12 años -sí, yo hice esa vara y eso tampoco es sorprendente-.
Lo realmente sorprendente es que me puse el pantalón x joder... Y ME ENTRÓ! obviamente un poco picapollo (si tomamos en cuenta que el pantalón es tubillo y yo soy como una casa vieja... solo ratones), pero en síntesis esto significa que a mis 9 años era del mismo grueso que ahora pero unos 25 cm más bajito... o sea, estaba DEM GORDOOO! -para los que no me creían, vieron?-
Y lo mejor: luego me encontré la camisa blanca que alguna vez hizo juego con ese pantalón (ambas piezas muy bien conservadas, gracias a que mami es sumamente cuidadosa y x eso todo le dura montones), y también me la puse a ver qué tal... Y TAMBIÉN ME QUEDÓ!
Resumiendo, que la ropa vieja es genial, y que me encanta reutilizarla. Eso sin contarles de
mis pantalones del cole (que momentáneamente he dejado de usar xq se me rajaron en el trasero :P pero solo x eso), o de los dos jeans que tengo desde que salí de la escuela (y que me quedan grandes), o de un famoso par de medias que -si mi memoria no me falla- las tengo desde el kinder... y las sigo usando!
Una de dos: o yo de chiquillo usaba ropa enorme, o no he crecido casi nada en doce años... XD

Bueno pequeñuelos, eso es todo x esta tarde; volveré mañana a contaros más cuentos... cuidad bien a vuestro niño interno... y sobre todo, no botéis vuestra ropa vieja, que puede serviros o servir a otro! =)

4 comentarios:

Mariajo dijo...

Ay!!! saber que su mama mantiene todo eso... mi mamá la regaló toda hasta la cobija con que me tenia a mi de bebe.. mimimimimimi

la pequeña cris... dijo...

yo soy igual de chunchera y guardo hasta el papelito del chicle que me dio mi primer novio cuando empezamos a jalar....

jajaja yo tmbn uso ropa vieja, pero como la anatomía hizo que mis caderas se ensancharan un comparación al palito que era a los 9... pues ahora lo q uso son las camisetas de mi hermano de 9 años... y se ven geniales! :P

y sigo usando su ropa...

jojojo!

Ta-vi dijo...

jajajajaja me encantan las conclusiones a las que llegaste!!!!
Debo confesar q ser chunchero no es tan malo... siempre q se haga con medida.. yo tb lo soy y ademas TAMBIEN me paso usando todo lo viejo... ademas, dicen por ahi q lo "vintage" esta INN jajajaj

mafamoscoso dijo...

Ja!!! pues eso de guardar sirve y no... aveces nos vamos llenando de "cosas" que nos nos dejan espacio para lo nuevo.

PRINCIPIO DEL VACÍO... Joseph Newton.

Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuando) podrá precisar de ellos. Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa en el futuro podrá hacer falta. Usted tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo.

...¿Y dentro suyo?... Usted tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc.
No haga eso. Es anti-prosperidad. Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida. Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga.
Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea.

Mientras usted está material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.

Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje. Dé lo que usted no usa más. La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida. No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.

(No es el HECHO, sino la INTENCIÓN).

Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia. Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades. Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida:

1º... usted no confía en Dios para el mañana
2º... usted cree que lo nuevo y lo mejor NO son para usted, ya que se alegra (yo diría se conforma) con guardar cosas viejas e inútiles.

Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en su casa... y dentro de sí mismo...

Un abrazo Mosco..
YO