De criadas, creadas y gorros...

Hoy fui a ver Las Creadas (basada en Las Criadas de Genet). Como buena última función, estaba la fila que reventaba, pero x suerte conseguí buen campo colándome en la fila (qué pena... yo iba a hacer la fila pero unos compas me dijeron "quédese acá"... muy feo despreciar jeje).
Me gustó mucho la propuesta; muy corporal, muy psicológica. De primera entrada me sorprendió el nivel de concentración de las actrices, que estaban en los pasillos desde que uno entraba al teatro, merodeando en baby doll, pasando entre la gente, siguiendo a algunos hacia el asiento sin quitarles la mirada, sin perder la seriedad en el rostro.
De repente se quitaban sus zapatos rojos, subían al escenario y comenzaban una misma escena a tres voces, tres dúos, seis maneras distintas de vivir un mismo episodio. Vertiginosas, volátiles, pasaban de un personaje al otro, de una emoción a la otra. De la represión al dominio, de la seguridad absoluta a la desesperación más agobiante, lo mantenían a uno al borde de la silla.

En un momento, las seis en fila al frente, mirando al público, hablando entre ellas.
-¿Qué está haciendo?
-Viendo la hora.
-¡Pero qué falta de respeto! Si se quiere ir váyase, nadie lo está amarrando.
El interpelado no se lo cree. Una que otra risa x ahí.
-Se ríen...
-Como si esto fuera comedia...
-Nosotras hacemos teatro SERIO.
Estallan las risas. Ellas no se inmutan.
-Uno, dos tres... cuarta fila, el de la gorra. Quítesela.
Es un compa del taller. Se sonríe, no lo toma muy en serio...
-¡Que se quite la gorra! O se la quitamos nosotras...
Por fin obedece.
-Ahh y de este lado hay uno con gorrito...
"Mierda" pensé, "el del gorrito soy yo..."
-Tercera fila, de anteojos y gorrito... A ver, quíteselo.
Suelto la risa y disimuladamente me quito el gorro para que no tuvieran que bajar ellas mismas a hacerlo... No me quitan la mirada de encima. Me siguen increpando.
-¿Pero x qué con gorrito? ¿Anda escondiendo algo o qué?
Solo me llevo la mano a la cabeza y levanto un mechón de pelo, que hoy andaba peor que nunca.
-Aayyy sí no... mejor póngaselo otra vez...
Todo mundo suelta la risa, yo incluido. "Peinarme la próxima vez que vaya al teatro..." pensé.
Luego bromean a una pareja en primera fila cuyas manos al parecer no prestaban mucha atención a la obra... y de nuevo, sin más, suben a las tablas y siguen en lo de ellas como si nada. Un buen entremés cómico sin soltar una sola risa...
Al final, vuelven a sus zapatos rojos y a su deambular x butacas y pasillos. Se sabe que la obra terminó xque bajaron las luces y ellas mismas han encendido las luces de las butacas, pero nadie aplaude aún. No se puede romper esa atmósfera que han creado. Con la misma lentitud suben de nuevo, y cuando todas están al frente tomadas de las manos, estalla el teatro en aplausos. Bien ganados...
Ojalá Las Creadas vuelvan a cartelera pronto, xque vale la pena verlas.

1 comentario:

Fernando dijo...

Que buen escrito, muy antropológico aunque no te parezca jeje.
Que pena la gente que sale al teatro sin peinarse... que poca seriedad y respeto. No parece estudiante de sociales! jajaja.
Se opye buena, ojalá y la vuelvan a poner pronto para verla.