Hoy volví a La Aduana. Dos veces en menos de una semana. (La primera fue mejor.) Hoy fue danza. Un concierto de danza. Título extraño, pero estuvo interesante. La primera coreografía era "El apagón", basada en un texto de Leo Maslíah. Cíclico. Contradictorio. Genial... Me gustan estos textos. No me aguanté las ganas de buscarlo y ponerlo acá.
La oscuridad no me preocupa. Me preocupa la luz. La oscuridad es solamente ausencia de luz. Pero la ausencia sí me preocupa. La preocupación no. Me es indiferente. Sin embargo, la indiferencia me preocupa muchísimo. La considero una actitud vergonzosa. Aunque la vergüenza no me preocupa. Antes sí, me preocupaba. Pero a mí me da lo mismo el antes y el después; mi vida no es un desarrollo tendiente a nada. Por eso la nada no me quita el sueño. El sueño, en cambio, es algo que sí me interesa. A veces me quedo toda la noche despierto, pensando en eso. No llego a ninguna conclusión, pero las conclusiones me exasperan. Prefiero los puntos de partida. No por las partidas; por los puntos. Siempre trato de acumular puntos. No por los puntos en sí; es por la acumulación. La acumulación entendida por una cosa sola, no como un cúmulo de otras. Los cúmulos, yo, si pudiera, los disgregaría. Las cosas tienen que ir separadas; no juntas. Juntas forman otras cosas, y eso trae complicaciones. Aunque yo a las complicaciones no les tengo miedo. Lo que me asusta es lo simple. Lo simple no se sabe de donde sale; ahí es donde está el misterio. Aunque los misterios, por suerte, no me interesan. Me interesa la suerte. Qué desgracia. Porque la suerte siempre es escasa. Y si dijera que no me preocupa la escasez, mentiría. Pero mentir no me preocupa. A mí me preocupa la verdad. Cuando miento no tengo problema; puedo decir cualquier cosa. Aunque sea verdad, no importa, porque la digo de mentira. Pero cuando hablo con la verdad, tengo que andar con más cuidado. Por las dudas, en esos casos digo lo menos posible. Y después me desdigo, así cubro dos posibilidades. Pero no es que me quiera cubrir. Yo hago todo a la intemperie. Y si no hay luna, mejor. A mi me gusta la oscuridad. La oscuridad no me preocupa. Me preocupa la luz. La oscuridad es solamente ausencia de luz. Pero la ausencia sí me preocupa. La preocupación no. Me es indiferente.Luego "Numerales". Buenísimo. Me gusta la danza. Me gustaría hacer danza. O en su defecto, algo parecido en teatro. No sé si lo logre. No sé si mi cuerpo rechoncho y poco flexible me lo permita.
Y cerraron con "Northern dawn". Un final muy monótono después de tanto movimiento. Cuando comenzaron a sacar tapas del bolso y a echarlas x el escenario, me pareció lindo. Cuando vaciaron el primer balde, me hizo recordar mi infancia. Vaya usted a saber x qué. Cosa rara. Cuando el mae se vació encima el segundo balde, me pareció un exceso...
PD. No sé x qué hoy me dio x escribir con frases cortas. Más bien cortadas. Depende de como se vea. Supongo que uno escribe distinto según como se sienta. Tal vez esto pasa tras muchos días de no pensar. O de intentar no pensar. Es imposible no pensar. Aunque sea se piensa en cosas tan absurdas como modelos de enseñanza o insertos metafóricos. O en otras como ventanas, gritos verdes, pantalones rotos o vueltos de 10000 en monedas de 100 y 50. O en... Ya. No pensar. No pensar...
Basta. No puedo.
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